La Fitoterapia utiliza los aceites esenciales de las plantas para curar.

Las esencias son como una sustancia orgánica completa y diferenciada, que caracteriza cada planta aromática. Su acción terapéutica se efectúa a un nivel elevado y sutil, ejerciendo además del efecto fisiológico, un efecto rápido sobre la mente y las emociones.

La Aromaterapia no es una técnica de trabajo novedosa, es tan antigua como la humanidad, pero es novedosa si consideramos que sus preparados pueden aplicarse tanto por vía externa como interna para el tratamiento de enfermedades. Según René Maurice Gattefossé, considerado padre de la Aromaterapia, los aceites esenciales son de uso externo, pero su rapidez de penetración, hacen que actúen en los órganos subyacentes a las zonas donde se hace su aplicación tópica. Los aceites esenciales, se utilizan a través del masaje, inhalaciones y baños.

 

¿Que es un aceite esencial?

El aceite esencial es el extracto obtenido al someter a la esencia contenida en la planta aromática a una destilación al vapor de agua, en un alambique; o sea, es la esencia destilada. El aceite esencial esta formado por un 100% de moléculas aromáticas. Estas sustancias son muy difíciles de imitar, sobre todo los aceites esenciales de flores. Detrás de un aceite esencial esta el alma de la planta, con toda su sabiduría, su fuerza vital, por eso hay que usar el aceite esencia puro, perfectamente definido y obtenido mediante una destilación. En muchas ocasiones se ignora que una “sustancia aromática” no es siempre, por el simple hecho de tener olor, un aceite esencial.
El poder del olfato es muy importante, en unos segundos, un olor nos puede transportar muchos años atrás y recordarnos vivencias que creíamos olvidadas; por tanto, este método también es efectivo a nivel psicológico, debido a su gran poder desinfectante y regenerador de la energía vital.